Coraje, casta, valentía
8 de March, 2010Este lunes sí se merece un blog futbolero. El Real Madrid vuelve a ser líder 14 jornadas después. No habría apostado ni un duro por ello, pero su regularidad en la Liga y los tropiezos del Barça le han puesto en cabeza.
Pero si este lunes se merece un artículo futbolero es por lo que simboliza este regreso. Si analizas la situación, el Barça comienza a dar señales de cansancio. Con esto no quiero decir que la era PepTeam se haya terminado, ni mucho menos, pero si es cierto que los seis títulos pesan, y pasarán factura.
Llegué a pensar que suprimiendo el lastre de la Copa del Rey, el Barça conseguiría ganar con tranquilidad la Liga y se colocaría en la final de la Champions. Ahora después de ver el juego del Real Madrid ante el Sevilla debo reconocer que tengo dudas.
Por qué. Porque el Real Madrid que ahora es líder ya es un equipo compacto capaz de crear un gol más allá de CR9. El ingeniero ha dado con la tecla. Debe confiar en Xabi Alonso, Granero, Guti y Van der Vaart para el centro del campo y utilizar a Lass y Diarrá como instrumento de contención en el caso de mantener resultado. Porque el Real Madrid de ahora ya sabe lo que es el orgullo. Porque los nuevos ya saben lo que es un Bernabéu entregado. Porque la confianza que adquirió este equipo remontado un 0-2 ante el Sevilla es tan grande y potente que sólo se puede destruir con una humillación o una eliminación en la Champions, casos que se antojan bastante imposibles en estos momentos.
Como bien dice Juanma Trueba en su crónica del domingo en el diario As, “la bestia se ha despertado”. Hasta ahora el Madrid de Florentino sólo era regularidad. Ahora suma proezas. Y tan sólo le queda conquistar títulos. Con el 0-1 el Sevilla se encomendó a Palop, como en el Coliseum Alfonso Pérez en la semifinal de la Copa del Rey ante el Getafe. Pero lo que no sabía es que jugar a pasar el tiempo en el Bernabéu no es tan fácil como en Getafe, aunque los dos escenarios estén en Madrid.
Tan sólo tenía que mover ficha. Sacó a Guti y a Van der Vaart, sacrificando a un lateral y a Lass. Entonces empezó el terremoto. Gol de CR9 (siempre está ahí), empate de Ramos, un tiro al larguero de Guti, y un asedio constante de Higuaín, que estuvo a punto de marca justo en el minuto 77 (lo digo porque mete un gol cada 77 minutos). Finalmente fue un holandés de la era Calderón quién culminó la remontada.
Aunque no celebrara con entusiasmo los goles y la victoria del Madrid, debo reconocer que fue bonito ver el orgullo, la casta, la valentía y el coraje de los jugadores del Real Madrid. Debo admitir que fue emocionante vivir en directo una remontada que bien puede significar el comienzo de una era o el punto de inflexión en la conquista de un título. La Liga se pone al rojo vivo y eso le gusta a cualquiera. Ahora todos los fines de semana serán una final para Madrid y Barça.
Nota: Lo único malo de todo esto es que no hay nada más insoportable que aguantar a un madridista orgulloso de su equipo. Feliz lunes.